El ELZN y su efecto social y virtual

  

Empecemos por delimitar el fenómeno del EZLN. Por una parte está el ámbito de análisis que se ocupa de su historia, origen y antecedentes, condiciones y contextos de aparición, que busca entender su efecto social y político, su trayectoria. Todo esto forma parte de un esquema perceptual ortodoxo que parte de la identificación del EZLN como un agente real de actividad política. De inmediato aparecen las hipótesis sobre las causas de su emergencia, sobre sus posibilidades de permanencia o triunfo, de las condiciones de alianza y conflicto con otros sectores reales de la acción política en México, y algunos más allá. Todo esto ubica al grupo como un actor político en un escenario real de lucha, donde se configuran sus posibilidades de éxito o de fracaso. Hay mucha tinta derramada sobre todo ello, con distintos énfasis y posturas, con diversos niveles de información, con desiguales grados de involucramiento. Todo eso está bien, es parte del fenómeno y objeto también de observación y reflexión. Pero hay otra mirada posible, entre otras, que primero observa al fenómeno como parte de una agenda de noticias de interés, de temas que requieren el análisis y el comentario. De esta perspectiva derivan otras líneas de observación. Desde ahí se construye el comentario siguiente.

Una cosa es el EZLN como actor real en situaciones supuestamente reales, y otra cosa es percibir al EZLN como una imagen virtual configurada en un espacio de información también virtual, que tiene efectos reales, sea o no real lo que la imagen representa. Este es otro escenario de percepción. Aquí no importa si el EZLN es verdadero o no, lo que interesa es que su efecto sí modifica comportamientos y percepciones. Ese es el punto.

México es un espacio social de diversos públicos y actores. Como actores la vida se configura en los comportamientos concretos realizados en situaciones concretas, con sus límites y posibilidades. Pero al mismo tiempo estamos configurados en la complejidad de lo virtual, leemos información, la interpretamos, la vivimos simbólicamente, somos público de los medios de información, de los impresos y de los electrónicos. En esta segunda dimensión de la vida social somos otros, no el que se ve obligado a trabajar, a limpiar, a comer, a interactuar, sino el que se mueve con aparente desenfado entre las páginas de un periódico o cambiando los canales de televisión. Ser público nos configura como actores del mundo virtual, de caminantes por paisajes representados, construidos, sintetizados, por lo expertos en elaboración de mensajes mediáticos.

El EZLN también es un actor del mundo real, se mueve en la región del norte de Chiapas, se enfrenta al ejército federal, a guardias blancas de caciques del lugar, tiene relaciones con miembros locales de la iglesia católica, del gobierno estatal y federal, y con una multitud de periodistas, intelectuales, emisarios, curiosos, que pasan por ahí. Ese es su mundo real, un mundo pequeño y complejo. Pero no es ese mundo el importante para los públicos que han seguido sus andanzas a través de los medios y del ciberespacio, el mundo importante es el que se ha ido construyendo con representaciones de ese mundo real, y se ha reconfigurado con elementos informativos sobre la historia, la cuestión ética, la nueva era, la injusticia universal, el cristianismo popular, el feminismo, la poesía, y otros muchos mundos simbólicos. El EZLN ha sido un platillo a la carta, según el lector se ha construido la versión sobre lo que es o puede ser. Mundo virtual, simbólico, el mundo importante para el EZLN como fenómeno social y virtual.

En el espacio social aparece una primera diferencia respecto al EZLN como imagen, hay un sector que es afectado por ella y otro no. El que no es afectado tiende a reducir con el tiempo. La noticia se posicionan en la agenda pública, y poco a poco va cubriendo mayor población involucrada en el seguimiento de los acontecimientos. El debut del EZLN es clave, un acto de presentación escénica de primer actor. Es el primero de enero de 1994, el primer día del Tratado de Libre Comercio, el país ha sido configurado con la feliz noticia virtual de ingreso al primer mundo, y entonces aparece la guerrilla con otra versión de las cosas. La confusión es total, los periódicos se agotan, la gente busca información en la radio y la televisión. De este primer acto impactante deviene la curiosidad y el descrédito, las especulaciones son el tono básico de los comentarios críticos. Pero lejos de desaparecer de la agenda su presencia se consolida a través de las semanas y los meses. Hay un momento en que todos los públicos tienen relación con el fenómeno.

En un segundo corte aparece un subsector configurado informativamente en la perspectiva a favor del EZLN, y otro que se retrae o muestra escéptico, o francamente en contra. En el primer caso emerge una comunidad virtual de seguidores del movimiento, y en particular de las cartas de Marcos. Lo que Marcos propone les simpatiza, el estilo de la proposición los cautiva, aparece un involucramiento masivo de un sector femenino que no manifestaba una postura cercana a la actividad guerrillera hasta ese momento. Marcos compite con un personaje de telenovela de esos meses, Juan del Diablo, de “Corazón Salvaje”. La figura masculina construida en la valentía, la honestidad, la fuerza, la ternura y la poesía, pone en común a personas de todo el país, sobre todo a sectores medios e ilustrados.

El punto culminante de este sector se presenta cuando es movilizado a la calle, ante una covocatoria en el periódico La Jornada, que puede manifestarse en el Zócalo, en el centro de la ciudad de México. El Zócalo se llena, y no una vez, tres veces en una semana, los participantes son mayoritariamente jóvenes, adolescentes, universitarios. La situación no puede pasar desapercibida, ni el PRI, partido en el gobierno llena la plaza mayor del país con tanta facilidad. Estamos hablando de entre doscientos mil o cien mil personas cada vez, en una ciudad donde moverse es un grave problema, y donde manifestarse es un inconveniente a veces necesario. La juventud responde al EZLN y se convierte en su comunidad virtual predilecta.
Nace entonces un tercer nivel de comunidad virtual, el que inicia la construcción del mundo según el EZLN. Durante esos días en el Zócalo sucede algo extraordinario, los jóvenes se ven, se miran haciendo lo que nadie había podido, en unas cuantas horas, y pasando la voz. Se saben poderosos, el efecto es moralizador, y tanto el EZLN como sus enemigos se conmueven por el hecho. La pregunta ahora es, ¿qué tenían en común esos jóvenes?, ¿qué compartían simbólicamente en ese momento?, y hoy la pregunta sería, ¿qué tienen aún en común?, ¿qué comparten simbólicamente hoy día?. Este tercer nivel prometía mucho, se movilizó y actuó con decisión. Pero parece que a partir de entonces nada más importante sucedió. Hubo un referendum con una mediana, aunque importante participación, organizado por la solidaridad con el EZLN. El mismo movimiento convocó a un congreso, la moderna convención de Aguascalientes. Pero esa comunidad virtual no volvió a verse con el mismo vigor, la misma vitalidad, la misma esperanza. Una fuerza se desató, pero no logró ser conservada y proyectada.

En otro frente el proceso fue paralelo y también de acontecimiento inéditos. Si por una parte la comunidad virtual de las ciudades del país, y con esto se quiere decir algunas, tomó la calle y fue vista por todos los demás actores reales. La comunidad de segundo nivel continuó estando ahí, presente, atenta, siguiendo los discursos poéticos de Marcos, y los comentarios y noticias sobre el avance o retroceso de la guerra y de las negociaciones de paz. Esa comunidad aún existe, su ámbito es lo simbólico, no bajará a la calle por ahora, pero algo se despertó en ella y no quiere renunciar a lo que ahora siente. Esta comunidad no se conoce en realidad, se intuye, conversa en pequeños grupos, se desilusiona y frusta por lo que no ha sido. Está acostumbrada a la vida virtual, al deseo configurado en el poder simbólico. Quizás no sea combatiente, pero puede actuar simbólicamente. No ha sido convocada aún con fuerza, se desintegra y dispersa en el anonimato consumidor de noticias, pero está ahí, aún está ahí.

De este segundo nivel se complejiza otra configuración, la del ciberespacio. La comunidad de segundo orden tiene su manifestación activa en la otra calle, no la del espacio real, la del ciberespacio. Desde el principio mismo del movimiento fueron apareciendo en la figura INTERNET informaciones sobre lo que pasaba, declaraciones de los protagonistas, comentarios e interrelaciones de los espectadores de la virtualidad. El ciberespacio fue tomado por los simpatizantes del EZLN, su avance tuvo flujos y reflujos sin opositor al frente. La comunidad de actores del ciberaspacio creció y se hizo presente. Este frente fue descuidado por los enemigos del EZLN, y de hecho ahí fue derrotado. La relación entre este espacio y el real es un reto a la percepción y a la inteligencia creativa.

En una lista privisional de los públicos conectados en el ciberespacio aparecen los siguientes:

1) Redes sobre asuntos indígenas y usuarios interesados
2) Redes sobre asuntos latinoamericanos, y sobre México en particular
3) Redes sobre asuntos de paz a nivel internacional
4) Redes sobre derechos humanos
5) Redes de feministas interesadas en las zapatistas
6) Redes sobre asuntos políticos, en particular los relacionados con los espacios locales,
     autogestivos, etc.
7) Buscadores de información sobre temas de interés en la agenda de noticias internacionales.

Como puede observarse, la coincidencia del primer auge de Internet con la emergencia del zapatismo produjo la configuración de una comunidad virtual internacional, que teniendo diversos intereses y lugares de origen, se posicionaron en la agenda sobre el EZLN y México. El lugar común sería algo así como “Simpatía por el débil”, pero hay más, todos estos individuos y grupos tejieron una ciberrealidad sobre lo que sucedía en Chiapas, y esto se realizó con la interacción de información y representaciones que ellos mismo sintetizaron. En este punto cabe la pregunta de si lo que sucedía en realidad en Chiapas coincide con lo que sucedía en el ciberespacio sobre Chiapas. La respuesta necesita ser muy cauta. De principio es importate recordar que el ciberespacio impacto al espacio real. El EZLN pudo influir en las acciones del gobierno federal mexicano y del Ejército federal en particular gracias a la movilización de información e imágenes en Internet. La virtualidad afectó fuertemente al mundo real. Y eso es un punto de partida indispensable.

El EZLN está involucrado en una revolución que no aparece en los titulares de los diarios y en las notas relevantes de los noticieros de radio y televisión. Su configuración virtual lo coloca entre por lo menos dos lógicas muy distintas de creación social. Por una parte está el siglo XIX y su énfasis en los protagonismos y su eco hacia el resto de la sociedad, formas de vida social y política anteriores a los medios de comunicación electrónicos y a la aparición de las comunidades virtuales que ellos construyeron. Por otra parte está el siglo XXI y sus horizontes de configuración social y política permeadas de virtualidad y de formas simbólicas antes que realidades físicas. Tal vez el EZLN venza en sus intenciones locales y regionales en Chiapas, tal vez no. Lo que si es seguro es que inauguró en México y en buena parte del espacio virtual formas de organización e interacción que suponen redes horizontales y participaciones múltiples y directas en los acontecimientos, más allá de los rifles y las balas. Esto lo sabe el EZLN, ahora intenta obtener beneficio de la coincidencia con una nueva época de la vida social.

El EZLN no ha manifestado una línea de acción creativa propositiva con una centralidad del ciberespacio, tiene aún una visión instrumentalista de la información. Tendrán que ser otros los que propongan a la forma red horizontal del ciberespacio como algo más que un medio para la vida. Esta doble configuración está en el corazón del fenómeno zapatista, una paradoja, mientras los actores luchan por un mundo real que teminará venciéndolos, han descubierto para otros las posibilidades del mundo virtual para revolucionar el mundo social total. Revolucionarios más allá de sus premisas y opciones manifiestas, promotores de cambios que no están incluídos en sus peticiones. Una paradoja, una más de este final de milenio.
Hasta ahora la atención sobre el EZLN ha estado puesta en los informes de guerra y las pláticas de negociación; en este sentido los guerrilleros son los protagonistas y todos los demás son enemigos o espectadores. El fenómeno de comunidad virtual sólo ha sido distinguido por algunos, y el énfasis ha sido sobre lo acontecido en el ciberespacio en una especie de circo tecnológico de nuevo cuño. El asunto es otro. El fenómeno del EZLN configuró otro fenómeno aún mayor al suyo, el de la creación de diversos niveles de comunidad virtual que muestran las posiblidades de otra forma de organización y cambio. La verdadera revolución está ahí, en las posibilidades abiertas por esa comunidad virtual, que no sólo es espectadora de un fenómeno noticioso interesante e importante, sino actor directo y protagónico de lo que sucede.
Los protagonistas del fenómeno EZLN están en la llamada sociedad civil, con todos esos jóvenes que llenaron el Zócalo, todos esos lectores de La Jornada que sienten que su vida se llena de esperanza y de deseo de cambio, son todos esos creadores de mundos virtuales que a diario han interactuado en el ciberespacio desde enero de 1994. Toda esa gente es la clave de los mundos posibles inaugurados por el zapatismo. Como un auténtico fenómeno de la postmodernidad, el EZLN disparó la diversidad, la multiplicidad, la imaginación, la creatividad. Todas estas redes del nuevo espacio social emergente pueden o no consolidarse, lo importante es que aparecieron, que seguirán apareciendo, que son indicios de una nueva forma de sociabilidad, de una nueva forma de vida política, de participación y coordinación. En la experiencia del EZLN hay muchos más que encapuchados y rostros indígenas, la vida misma autoorganizándose y manifestando múltiples nuevos rostros es la mejor noticia de todas.

 

(Tomado revista Rebeldia)

Comentarios

Buen trabajo! no olvides ensayar con otros temas en el servidor de freeservers!


si es muy loco esta modernidad a la q tenemos q adaptarnos y comunicarnos, quizas nos encierre mas o como esperanza , siendo utilizada como comunicacion con personas q en serio, nos conmueva, alerte y de felicidad en este mundo individualista y egoista por educacion falsa y esceptismo hacia un cambio ( provocada por el poder capitalista)pero quizas aprendamos a creer y convivir, mis mas sinceros afectos y apoyo a su lucha, q como dice en la nota me agrada entendiendola no del todo o no siendo tan protagonista, yo soy argentino y como veo el presente, sin cambios, sin lucha, oscuro, sin tradicion , sin heroes y todo difamado y vendido a bush y compania me seduce su forma de querer mejorar el mundo, saludos y un gran abrazo , gente valiente y sincera


es muy buena investigacion y esta muy bien complementada.


no m gusto


se m izo mui pirata


aaah pasa x mi metro www.metroflog.com/dangeroussprincess


ps ke te dire..........esta un poko.......ps tiene mucho verbo.


me pareció algo extenso, a demas que yo comparto esta ideologia. me parece bueno el que se exprese tal cuaal son las ideas. Un punto de vista crítico podría haceer la diferencia en esta sociedad.


chinbgen asu puta madre


mirdaa si es sierto mucho verbo y nada de lo q busco sho busco la manera de formar parte de su ejercito mierda q es tan difisil


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